Orientaciones para la acción en la palabra de un sabio
DEVOLUCIÓN DE
ROBERTO PERDÍA
EN TALLER VIRTUAL
DE FORMACIÓN 2021
Dos años después de la realización de este taller
virtual destinado a militantes bonaerenses seleccionadxs por el Secretariado,
cuyas conclusiones consignamos aquí, - más precisamente en Abril de 2023 -, Roberto
Perdía cumplió con la palabra empeñada en su desarrollo, y encaró otro de
carácter presencial, que esa vez incluyó a TODXS lxs referentes de AMBA y su
activismo más destacado, durante cuatro encuentros celebrados en la Mutual “Sentimiento”
de Chacarita (CABA), como lo testimonia la foto que encabeza este invalorable documento.
Roberto Perdía: Son interesantes algunos datos que surgen de esos Trabajos
Prácticos Finales. Pertenecen a tres compañeras y tres compañeros. De Zona Norte
hay una compañera, Herminia; de Florencio Varela hay dos compañeras; de La
Plata hay una compañera y un compañero. Estos son los participantes de nuestro
taller de formación que arribaron a un resultado final.
Yendo a los contenidos - después haré una síntesis
final de todos, pero quería analizar más o menos uno por uno -, comienzo con el
trabajo de la compañera Herminia, de San Martín. Seré muy breve, si no,
no habría posibilidad de que podamos revisar todos y que ustedes a su vez
puedan opinar. Del aporte de la compañera me parece importante el señalamiento
que hace acerca del aspecto político del distrito, en el sentido de dónde
coloca la responsabilidad de lo que está pasando en términos concretos,
básicamente en el gobierno del PJ, y de los sectores que tienen peso en la
política y en la sociedad, como La Cámpora (básicamente ligada a sectores con
cierto nivel de formación, muchos universitarios), los sectores evangélicos, y
después la influencia de los narcotraficantes en el control territorial. Hay un
tema que me parece importante, es muy buena la descripción que hace acerca de
dónde está concentrada la represión en la zona, donde se articulan el tema
político, el judicial y el policial. San Martín es justamente un distrito
clave, por lo menos en la Zona Norte y creo que en todo Buenos Aires, del
desarrollo del narcotráfico. Además de esa articulación que tiene el
narcotráfico entre justicia, poder político, y represivo, la compañera
inclusive identifica lugares físicos, comisarías en las cuales está
concentrado. Me parece un dato muy importante y muy valioso para este momento y
para el futuro de lo que hagamos en la zona. Quiero señalarles otra cosa: en la
parte productiva marca un elemento que ha aparecido ayer en nuestra plataforma
comunicacional, sobre el taller de serigrafía y demás, acerca de lo que se está
haciendo. Pero hay un elemento que me gustaría desarrollar porque me parece que
está señalado como un problema planteado para el conjunto, referido a las
cooperativas de trabajo. Yo creo que está bien eso. Pero no olvidemos
nuestra concepción de las cooperativas de trabajo. El trabajo productivo no
está ligado sólo a que produzcamos, ni siquiera solamente a que mejore un
cachito la situación material, lo cual es importantísimo, sino que está
planteado como un tema estratégico en el sentido de incorporar la producción,
distribución y consumo a manos del pueblo como una respuesta no capitalista al
sistema en la construcción cotidiana, que no se cierra en sí mismo como una
especie de pequeño enclave, sino que construye una nueva realidad. Este
tema brinda una de las claves que habrá que trabajar en el futuro, desarrollándolo
y desplegándolo, porque si no corremos el riesgo de que la estrategia
productiva quede como lo que apareció en la crítica de un compañero en la
reunión del Frente de Lucha Piquetero, como algo que solamente atiende a la
subsistencia, a mejorar un cachito el ingreso, y no es solamente eso, se
arranca por ahí porque es lo que tenemos, pero el objetivo es mucho mayor y es
de tipo conceptual, es de construcción de un nuevo modelo de gobierno.
Entonces, esto nos parece que es importante señalarlo, porque si no corremos el
riesgo de reducir esta idea de trabajo, producción y consumo en manos del
pueblo a una tarea medio hippoide, o de mera subsistencia, o lo peor de todo,
como precarización del trabajo, y nada de ello es lo central o es lo importante
de lo que estamos proponiendo. Esto que señalo no es un problema de la
compañera ni de San Martin, sino una situación que hay que analizar y
desarrollar para el conjunto de la organización.
En el informe de la compañera Andrea, de La Plata,
me parece que lo más importante es que señala que su participación es reciente
en la organización, y hay dos conceptos que me parecen muy interesantes. Uno se
refiere al tema de los planes, el sistema de asistencialismo como punto inicial
del desarrollo militante ante la situación de crisis que estamos padeciendo, lo
cual me parece un dato interesante porque marca, por un lado, la razón por la
cual se toma ese camino: atender a la subsistencia de los compañeros, al tema
cotidiano del alimento, de un mínimo ingreso, etcétera, y a su vez destaca el
riesgo del techo que pone el actual Estado Nacional, que desde por lo menos los
últimos 20 años, sostiene tareas que prácticamente se agotan en el
asistencialismo, y obviamente la salida no es esa. Nosotros no apuntamos
solamente a que los compañeros puedan comer el día de mañana, lo cual es
obviamente imprescindible, sino a que además podamos construir a partir de eso
una nueva respuesta de tipo política. Entonces ese señalamiento de la
compañera me parece un dato importante para ver los pros y los contras de este
tema, dado que el punto de partida de nuestra construcción organizativa es, en
la mayoría de los casos, cubrir las necesidades urgentes, las demandas
inmediatas que existen en gran parte de la población. Esto no hace falta
fundamentarlo, está en todos los datos, en todas las cifras, etc. Nos
encontramos con que más del 50% o del 60% de los chicos, de los niños y
jóvenes, están por debajo de la línea de pobreza. Me parece importante ese
señalamiento, porque por ahí ese análisis general no lo incorporamos a la
práctica cotidiana. Entonces, si nosotros queremos trabajar con los sectores
que son protagonistas de una nueva transformación social, nos encontramos con
esa realidad, no hay forma de encontrarse con otra. El problema es de esa
realidad poder pegar un salto hacia otra cosa en nuestra organización. Porque
el Estado no lo ha logrado resolver ni por casualidad, sino que se ha quedado
anclado en el asistencialismo. Entonces me parece importante el señalamiento de
la compañera, y - además - que la inserción inicial de los compañeros de La
Plata, en su mayoría, se corresponde a sectores periféricos, y nuestros puntos
de acceso parte de los merenderos o comedores. Es un poco lo común.
Un tercer informe al cual quería referirme es el de la
compañera Karen, de Florencio Varela, donde hay dos reivindicaciones que,
después a alguna de ellas la reitera la compañera Carina, y que es el tema de
una práctica particular. No me parece que sea la práctica general, pero por eso
mismo es muy importante destacarla. Me refiero al tema de cómo se aborda el
problema del futuro, cómo abordamos el problema de la presencia narco y del
dominio de la zona por esos grupos. En tal sentido, las compañeras señalan acá
dos cuestiones que es importante no olvidar. Una de ellas es la existencia de
pequeños grupos de la comunidad donde se desarrolle esta idea y se la discuta,
se la debata, se la puede discutir incluso sin llegar al debate político
ideológico. Y, en segundo lugar, me parece fundamental el tema del arraigo, el
asentamiento del trabajo referido a las niñeces, lo cual no es para mañana,
evidentemente. Un niño de 7, 8, 9, 10 años, no va a producir una política para
el día de mañana. Sin embargo, esa es una orientación clave, que también
aparece en trabajos que no están presentes en estos informes. Por ejemplo, en
la práctica de la compañera Roxana, de Guernica, donde hay un trabajo con la
niñez a través del fútbol, del deporte, etc., que es sumamente importante. No
estamos pensando solamente en la respuesta para mañana, estamos construyendo
una idea de largo plazo, porque es complejo el problema. No se resuelve con que
alguien amigo gane una elección, ni mucho menos. Va mucho más fondo. Este tipo
de arraigo que la compañera Karen señala también se está desarrollando en otros
territorios. Y me parece clave porque, si lo sabemos proyectar, nos da idea de
que desde allí pensamos y establecemos la base organizativa de la respuesta.
Por una parte, la disputa del territorio en términos reales, estamos procurando
encontrar una respuesta distinta a la que ofrecen los narcos para los chicos.
No olvidemos que su poder de base descansa en el soldadito. Yo creo que ese
dato que acerca la compañera Karen, destacando las cuestiones de niñez y género,
atiende a dos problemas claves que no están en la agenda cotidiana de las organizaciones
sociales de las que hoy se habla. Ahora, cuando nosotros colocamos más el eje
en la construcción política que en la social, nos encontramos con que esto sí
adquiere un significado importante. Porque estamos pensando en un futuro con
esas características. Lo cual supone también ir imprimiendo a esa niñez
concepciones de prácticas colectivas, comunitarias, etcétera que sienten la
base de otra realidad. Y otro tema que me parece importante, que lo plantean
Karen y después también Carina, es el tema del territorio del Gran Buenos Aires,
donde no se ha prestado atención suficiente a una cuestión que señalan ellas a partir
de su práctica, y es que en muchos casos son territorios semirrurales.
Entonces, seguramente habrá territorios que podemos llamar vacíos y en disputa,
que nadie sabe muy bien de quién son y dónde están. Y yo creo que, en esos
territorios semiurbanos o semirrurales, donde existe este tipo de prácticas,
sería importante que se desarrollara un trabajo. Esto para San Martín no sirve,
por ejemplo. Para esos vecinos del primer cordón no sirve porque están todos
los terrenos prácticamente ocupados. Quedará un terrenito por ahí, pero no quedan
espacios más o menos sustanciales o importantes. Sería básico que fuéramos
pensando una política para esos territorios del segundo y tercer cordón del
Gran Buenos Aires, semiurbanos, donde hay todavía población de tipo rural. Pensarlo
en función de un primer escalón hacia la famosa soberanía alimentaria. Y
entonces poder hacernos cargo de un sistema productivo en esos territorios.
Creo que está señalado, pero no está señalado qué proponemos al respecto.
Necesitamos saber cómo están esos territorios, quién los tiene, dónde podemos
insertarlos e irnos apropiando por la forma que sea de esos territorios. Ese es
un dato que no está considerado en general. Está señalado tanto en el informe
de Karen como en el de Carina, a partir de un territorio con esa característica.
Y eso es importantísimo. Yo creo que Varela es uno de los territorios clave
para esto, por lo menos del segundo cordón. Entonces este es un detalle que me
parece importante señalar. Después Karen señala el débil desarrollo para esta
respuesta que tenemos que dar.
El cuarto trabajo que quería comentar es el del Chango,
de la Plata, que identifica la zona o la región, como la Plata, Berisso y
Ensenada, lo cual responde a una visión histórica. Cuando empezamos la charla
hablamos del concepto clásico de las Bellas Artes y de cómo ha cambiado la
concepción específica desde los 70s. Bueno, acá en el tema regional también. La
Plata, Berisso y Ensenada hace muchas décadas conforman una unidad, aunque se
verifiquen situaciones muy distintas. La Plata es un centro administrativo, la
capital de la provincia. Berisso tiene un fuerte desarrollo industrial. De
hecho, el peronismo nace allí. Son los trabajadores de la carne los que
encabezan la gesta y de hecho en 1945 esos orígenes del peronismo se dan en un
mundo industrial que ya no existe. Y Ensenada todavía es una zona a mitad de
camino, donde tienen fuerte peso todavía los sectores periféricos. Pero, aun
así, ocurre que este fenómeno histórico existe. Se sigue hablando de la Plata,
Berisso y Ensenada. Entonces, me parece que ese es un dato interesante que
recoge el Chango y lo incorpora en el análisis sobre la historia de la región.
Y creo que esa identidad regional es una de las claves para la construcción en
ese lugar. No se puede construir ni en Berisso, ni en La Plata, ni en
Ensenada separando una cosa de la otra, aunque sean muy distintas. Porque la
cultura interviene. Y además es una cultura basada en historias de lucha.
Entonces, me parece que es importante esa reivindicación o ese análisis de
identidad, de pertenencia, que incorpora el Chango. Y, al modo de Karen,
incorpora la idea de la pertenencia a las zonas rurales a partir de su propia
vida. Karen señala que en las zonas rurales hay una identidad de pertenencia de
los compañeros que habitan allí que tiene que ver con décadas de arraigo.
Entonces, eso también proporciona aspectos que no solo no hay que desechar,
sino que a partir de los cuales hay que construir. Esto no es un tema
secundario. Otra cuestión que aparece aquí, que está en todos los informes, es
la presencia de los migrantes en esas periféricas. Migrantes bolivianos,
paraguayos, peruanos, que están ocupando un rol importante en la producción.
Nosotros prácticamente no tenemos un asentamiento allí adentro. Eso hace la UTT
básicamente, que - con todas las críticas que le podemos hacer - es uno de los
pocos sectores productivos que da respuesta a esas franjas marginales, mediante
verdurazos en Plaza de Mayo, Congreso, etc. A continuación, el Chango esboza
una segunda hipótesis acerca de por dónde asentarnos, incorporando el tema
sindical, que tiene que ver con su práctica, y es un tema que no debemos
descuidar. Yo creo que, al tema sindical, no tenemos que vincularlo a gran
escala, sino a una cosa mucho más específica, dado que, en cada lugar del Gran
Buenos Aires, o del interior del país, es distinto lo que puede ser el
sindicalismo en relación a las estructuras nacionales. Una cosa es el universo
metalúrgico nacional, y otra cosa es la seccional. ¿Por qué es distinto? Hay un
problema estructural en esto que hay que tenerlo presente. Aún las seccionales
- ni hablemos de los delegados de base, o de las agrupaciones - marcan una
diferencia. Porque la seccional, en general, pierde sus recursos a manos
del Poder Central, y siempre existe en el Secretariado Nacional, en las
conducciones nacionales, esta tendencia de que los recursos del interior van a
la urbe, y ahí son parte de los negocios de los grandes aparatos, y el interior
queda bastante limitado, con lo cual su nivel de dependencia es muy grande,
pero a su vez también la resistencia, porque se están afanando la plata de los
afiliados de cada lugar. Entonces, ese es un tema que hay que desarrollarlo.
Cuando digo esto de las seccionales, si vamos a un escalón más abajo, las
comisiones internas, los delegados, se multiplica el fenómeno, y ya encontramos
otro tipo de manifestaciones mucho más próximas a lo que podríamos llegar a
plantear nosotros mismos. Entonces, digo, el Chango plantea estos temas como
una perspectiva de trabajo que hay que destacar. Y después, una conclusión de
lo que planteó es que en esa región está claramente identificado como problema que
no tenemos todavía los instrumentos para poder intervenir en el modo que
planteamos en función de nuestras ideas.
Vamos al quinto informe, que es el de Carina, de Florencio
Varela, quien vuelve sobre una cuestión que yo creo que se repite en todo
el Gran Buenos Aires, el tema de los Barones del Conurbano, que ya no es el
tema de una persona. En algunos casos lo ubica en 25 años de gobierno de
Pereira, por ejemplo, en Varela, y el actual administrador o gerente, socio de
Pereira, es su continuación. Eso se repite en muchos distritos. Pero más que a
los nombres, me refiero al tema institucional. Esos barones, con B larga, están
identificados, y también con V corta, aunque hay alguna B corta que parece que
usaran la B larga. Y estoy hablando de Quilmes en concreto, para que no haya
confusión. Me parece que esta estructura tiene que ver con una concepción, que
es el control - que ya lo señalamos antes, en el caso de Herminia, de San
Martín - de esa fusión que hay en la zona, entre política, narcotráfico,
policía y justicia. Bueno, los barones son la expresión política de eso, que es
muy particular y no es un tema secundario, ya que modifica políticas de alto
vuelo. Por ejemplo, el tema narcotráfico no es igual en el Gran Buenos Aires
que en Rosario. En Rosario, durante muchos años, tres periodos, gobernó el
socialismo, que son sectores de la clase media, y que dejaron a los narcos el
espacio libre para que hicieran “cosas de negros”, como decían ellos, con una
ventanita abierta para que allí algunos sobres, de alguna manera, le aceiten el
sistema. Centralmente el sistema quedaba en manos de la policía y de las
barriadas. Y ahí se generó ese fenómeno de Los Monos y de otras expresiones que
cualquiera que conozca los últimos años de Rosario lo sabe. El sistema de poder
político se puso un poco de costado respecto al problema narco. Yo creo que en
el Gran Buenos Aires globalmente no es así, sino que está mucho más unificado e
integrado. Por eso, no es que haya menos violencia o menos fuerza del
narcotráfico en el Gran Buenos Aires que en Rosario. Lo que pasa es que en
estas regiones está mucho más controlado por el sistema político. Entonces eso
lleva a que nadie se hace el loco, o muy pocos, hay muy pocos sitios que se
salen del carril. Porque los pequeños traficantes, los medianos y demás, están
muy bien mediatizados y controlados por el sistema político. Entonces la gente,
antes de hacer una locura, tiene presente que su familia, sus amigos y demás,
están metidos, controlados por el sistema político porque tienen un cargo,
están empleados. Pero ¿cuánta familia vive de ese narcotráfico o de esa
articulación? Entonces, frente al que se hace el loco, el poder político avisa
a la policía, parte del mismo sistema. Entonces lo pone en un costadito y hace
que respete las normas que ellos tienen. Digo, la articulación del sistema de
poder, incluido el narcotráfico, es mucho más poderosa en el Gran Buenos Aires
que en el Gran Rosario. Y esto tiene sus raíces políticas y tiene sus
fundamentos en lo que se llama los Barones del Conurbano. Carina señala un poco
el rol que ha tenido el PJ en la zona de Varela. Por otra parte, me parece
interesante el señalamiento que hace tanto Karen como Carina sobre las doñas,
la participación de las doñas, que les simplifica Doña Claudia, a quien Carina
plantea que hay que sacarla del problema del merendero y darle un rol político.
El día que nosotros logremos que las doñas Claudia pasen del merendero al
rol político, pegamos un salto gigantesco. Hay que resolverlo, no es fácil.
Primero porque Doña Claudia en su horizonte es muy probable que tenga a su
familia y el merendero. Ahora, cuando le hablan del rol político, lo ve muy
lejos. Entonces eso es un gran problema que tenemos en todo el universo en el
que estamos trabajando. El día que resolvamos eso creo que pegamos un salto
gigantesco. Es que nosotros no hemos podido cuajar todavía en la coyuntura la
idea de la transición hacia lo que queremos hacer. Para llegar a la comuna hay
un largo trecho. Cuando hablamos de las nietas nos damos cuenta de eso. Pero en
el medio tenemos que ofrecer políticas que sean comprendidas, que le den poder.
Eso todavía no lo hemos podido concretar. Y ese poder tiene mucho que ver con
esta idea de las doñas Claudia. Que las doñas Claudia tengan poder. Que las
doñas Claudia vayan adquiriendo cuotas de poder creciente, porque así va a
cambiar la organización. Todas las organizaciones van a cambiar, el territorio
va a cambiar. Esa es otra idea que me parece como una clave de todo esto.
Y Carina plantea un tema que marca con lucidez. Cuando
nos empezamos a organizar con los compañeros que tienen las mayores necesidades
y que vienen con nosotros por la plata, me refiero a la respuesta a su demanda
inmediata. Lo cual está bien, es así. No me parece mal el tema. Pero ahí viene
un problema conceptual, político-ideológico. ¿Cómo pasamos nosotros de ser
una organización social a ser una organización política, una organización
revolucionaria? Esa transición no va a ser igual para todos. Y es probable que
en el camino se nos queden algunos vagones perdidos. Sin embargo, ese paso es
imprescindible. Porque si no, si volvemos al tema inicial, estamos
reproduciendo las políticas estatales. Entonces, eso se mide en términos de
organización social, como hemos reconocido. Entonces nos movilizamos. El
marchódromo es parte de esta concepción. Nos movilizamos por el problema que se
da a nivel de las demandas. Es con los marchódromos que no podemos pasar a otro
plano. Que fue un poco el temario de la reunión de este Frente de Lucha, días
atrás. Pero ahí está otra clave que tenemos que resolver. Para que en
definitiva transformemos la economía popular no en el concepto. Fijémonos que
hay en la propia reunión algunos compañeros que plantean su crítica a la
economía popular porque la califican como algo absolutamente secundario que
ayuda a reproducir el sistema. Y tienen razón, tienen gran cuota de razón.
Porque hasta ahora la economía popular no se ha planteado más que eso. Como la
reproducción del sistema o una forma de bajar los salarios todavía más. Pero no
como la base de una organización política. Y lo último que me pareció muy
interesante es la respuesta central que proporcionan las compañeras a todo esto:
La política de género como realidad individual y la política de los pibitos
como perspectiva de mediano y largo plazo. Esa es la respuesta que se ofrece al
tema de que somos organización social y algo más. Tenemos que salir de ese
lugar y a mí me suena como a comodidad la situación en que estamos, demorando
afrontar los avatares y correr los riesgos de generar una producción distinta.
Y el último tema, el sexto que tengo marcado acá, es
el tema de Ignacio que tiene una característica distinta. Lo que está señalando
es un tema que me parece importante, una especie de dos caminos paralelos, pero
no eternamente, ya que, por sus objetivos, tienden a irse integrando. La
integración no es sencilla. Ni planteamos que el Frente Cultural sea absorbido,
sino que se trata de dos caminos dirigidos a sectores distintos. A gustos, a espacios
que tienen intereses distintos. Pero van en la búsqueda de síntesis. Hay tres o
cuatro cosas que él señala, que tienen que ver con esta idea de confluencia
hacia el futuro: La autogestión, el tema de género, el tema de la niñez, y
el tema de la horizontalidad hacia donde se pretende apuntar desde nuestro
Frente Cultural. Todos elementos que son como una especie de paso más adelante
de lo que la propia OLP Resistir y Luchar actualmente ofrece. Entonces, ese
adelanto no tiene que separarse mucho para no perderse. Pero tampoco tiene que
quedar integrado ni sumergido en la organización. Es una cosa distinta, que
camina un poquito adelante por los sectores, por la práctica, por los intereses
que reúne. Y está bien que sea así, y es bueno profundizarlo. Y eso debe
permanecer. Con una especie de tensión permanente. No es que nosotros neguemos
la tensión. Debe existir esa tensión. Tenemos que encontrar la forma de
integrarla en un solo proyecto. Pero como tensión no hay que ni evitarla, ni
borrarla, ni eliminarla. Sino hacerla funcional con un método de ida y vuelta
de un modo permanente. Y este informe nos permite visualizar eso y darle la
importancia en cuanto a su modelo de construcción, su presencia en actividades
políticas o su presencia en actividades con la niñez, donde una cosa es un
desfile de muñecos o caricaturas - no mezclemos - entre los chicos, y otra cosa
es un discurso político.
Esta es la síntesis de estos trabajos. Después voy a
retomar esto en la parte de evaluación final, pero quiero cerrar acá, completándolo
con la opinión de ustedes. No repasando de vuelta los trabajos, sino opinando
sobre cosas que creo que son de fondo. Para qué le sirvió este taller, si les
sirvió. ¿Qué le faltó? ¿Qué estuvo mal? Y me gustaría sí, acá, que por lo menos
sintéticamente haya una opinión de cada uno de ustedes, brevemente aunque sea,
para que completáramos esta idea y pasáramos un poco a lo que sería la
evaluación final del conjunto del trabajo.
Chango (La Plata): Bueno, por mi parte, una valoración inmensa de lo rico
que ha sido el encuentro y la experiencia realizada por parte de todos los
compañeros. Hubo una panorámica necesaria. Yo creo que hay que darle alguna
continuidad con otros ejes y que por ahí esos ejes pueden salir de lo que hemos
tirado con estos informes. Y algo más, para concluir, que no sé si tiene que
ver con esta evaluación, pero lo tomo en parte del último informe, creo que era
de Ignacio, y en parte me parece que también estaba justo en lo mío como una
preocupación, digamos. Yo necesito un poco también aclarar o diferenciar lo que
es la construcción política en un frente de masas y la amplitud que eso puede demandar
en cuanto a construcción de identidades, en cuanto a consignas, discursos o
reivindicaciones de lo que es estrictamente la construcción de la organización.
Me parece que la política en los territorios, en los barrios, lleva a que no
importe tanto el vínculo entre la estructura de cuadros y el activismo de base,
porque enseguida se crece a partir de una identidad común. Ahora, hay algunos
frentes de masas muy específicos, por ejemplo, el caso sindical o el caso
educativo, en donde por ahí tenemos que ir con pies de plomo, atendiendo a cómo
vas generando alianzas y cómo entras y con qué identidad y con qué discurso.
Eso me parece que es un tema que amerita profundizarse
Roberto: Es cierto. En la política territorial se parte de lo
reivindicativo, luego de la necesidad de alianzas, y de ahí se va avanzando a
nivel sindical y ni hablar si nos metemos en otros sectores, como el
estudiantil, etcétera. Cambia totalmente.
Ignacio: A mí me pareció muy muy bueno todo el taller. En
adelante desearía precisar cuál es mi lugar en la organización y en el Frente
Cultural, si aparte de las actividades de ese frente habría otras actividades
para hacer y no estoy sabiendo bien cómo articularlas o cómo trabajar en eso. También
quisiera reconocer la calidez en el trato establecido con todxs nosotrxs.
Roberto: No descarto que
se pueda charlar con Ignacio en otro lugar sobre un futuro organizativo que él
pudiera asumir. Es más, creo que inclusive este taller tiene ese objetivo, a
tal punto que la pregunta que se plantea Ignacio es la mejor respuesta a lo que
está planteando. Yo no sé cómo va a seguir articulando el Frente Cultural a ese
respecto, eso tiene más que ver con otros debates y con varios compañeros más,
pero desde el punto de vista de su presencia, creo que sí la idea es que tenga
una mayor intervención en la propia organización y eso necesitará, ya sea desde
adentro del Frente Cultural, o ya sea coordinando interviniendo en nuestras
políticas. Me parece absolutamente válida la pregunta.
Chiqui: Yo agregaría, si me permite Ignacio, que está un tanto confundido
porque considera que se extralimitó con la consideración que hizo en nuestro
último encuentro, referida a la diferencia entre liderazgo y conducción. Creo
que el intercambio que teníamos lo fue llevando a dar un ejemplo concreto y
tengo para mí que cuando algunas apreciaciones se salen de cauce hay que
revisar autocríticamente si donde correspondería expresarlas existe el cauce
para que se tramiten como corresponde. Primera cuestión. Segunda cuestión,
Ignacio es un cuadro que trasciende el Frente Cultural, pero por decir eso no
puedo pasar por alto que estamos frente a un enorme artista, no solamente un
gran artista plástico, un exquisito escritor, y un tremendo cineasta para quien
haya visto - y está en YouTube - el trabajo que hizo sobre guion de Norman
Briski, Marena, sobre el que no voy a adelantar nada para que se lleven una
sorpresa, y no es el único que ha hecho. Daría la impresión de que el aporte de
Ignacio trasciende al Frente Cultural, porque las estructuras de comunicación
en la organización son escasas. De hecho, hay un miembro de nuestro
Secretariado a cargo de una plataforma multimedia con años de pagar derecho de
piso en el mundo periférico y local,
como es Resumen Latinoamericano, pero ahora también dimos a luz un medio
propio, siempre digo que por ahora es virtual y cuando tengamos más espalda
económica habrá que sacar un boletincito periódico en papel para que los
compañeros cuenten por lo menos de manera quincenal o mensual con una
información sobre la vida de la organización y sus políticas, lo que
humildemente con una estructura ínfima estamos tratando de hacer con ese
semanario que distribuimos todos los sábados, con los mini reportajes, con la
sección letras insurgentes, donde Ignacio tiene una tribuna que todavía no ha
explorado. Y así como frente a algunas efemérides la organización está
produciendo algún que otro videoclip de convocatoria - de hecho, estamos
elaborando uno agitativo para el 7 de septiembre - creo que Ignacio, que tiene
una sensibilidad estético narrativa muy fina, tiene mucho para aportar a la OLP
Resistir y Luchar en esos menesteres, más allá de lo mucho que está aportando
al Frente Cultural. Eso es lo que se puede apreciar desde afuera y después lo
que él vaya desplegando en materia de disponibilidad en la medida en que se
sienta cómodo con otras actividades que puedan aparecer, pero lo primero que a
mí me surge es la luz amarilla del semáforo de un área de comunicación propia minúscula,
que tiene dos o tres compañeros a cargo por ahora, y que contar con Ignacio
también implicaría por lo menos para algunas cosas un salto cualitativo
bastante importante, pero lo dejo ahí picando. Por un lado, ameritar el aporte
del compañero y por el otro lado dejarlo pensando - tanto como al conjunto - esto
que me disparó a decir su intervención.
Cari: Yo quería aportar algo en relación a lo que traen Ignacio y Chiqui. Ahora
los compañeros y las compañeras de San Martín circularon una revistita que se
está haciendo, el primer número, la primera edición. Esto lo venimos
conversando también con Ignacio, de que los compañeros y las compañeras tienen en
proyecto armar una imprenta y una cooperativa de diseño que incluya sublimación,
y me parece que este también sería como un lugar para poder aportar al
desarrollo no solo productivo, sino cultural. Ignacio es un compañero que viene
bien de abajo y tiene otra mirada sobre lo artístico, me parece que este
también sería un lugar adonde puede aportar un montón en el armado de esos
proyectos.
Andrea: Aprovechando el micrófono abierto, comento mi experiencia con el taller.
Esta experiencia que estoy haciendo en la organización es la primera de mi vida
como militante. Entonces, a partir de ahí todo fue aprendizaje de cosas nuevas.
Hay conceptos y categorías que no desconocía. Después de haber compartido 15
años de mi vida con un militante revolucionario, hay conceptos que ya los tengo
escuchados y entendidos, pero antes de eso no formaban parte de mi vocabulario
cotidiano, de mi imaginario, y creo que a partir de mi incorporación a la
organización han empezado a cobrar otros sentidos. Entonces, primero en cuanto
a la dinámica del taller, me pareció un ámbito muy cómodo, si bien en los
primeros encuentros me sentí un poco apabullada, porque acá todos los
participantes tenían mucha más carrera militante que yo, entonces a veces uno
piensa qué autoridad puede tener uno para opinar sobre ciertas cosas. Pero
bueno, los conceptos se fueron armando y es cierto eso de que se creó un clima
de corriente afectiva y compañerismo que creo que nos permitió a todos exponer
lo que pensábamos, ir armando conceptos a medida de los disparadores y de lo
que sigo escuchando. Y lo que más interesante me pareció es la aplicación
cotidiana de los términos y los conceptos que íbamos abordando:
Anticapitalismo, Antimperialismo Antipatriarcado, y luego el capítulo de la
Comuna, y la Constitución de Poder Popular a partir de las comunas. Será que
también yo soy una persona eminentemente práctica, más de hacer que de decir,
entonces todo lo que tenga que ver con aplicar lo que uno sabe o lo que uno
aprende es mucho más fácil y mucho más atractivo. Así, muchos conceptos de que
se trataron en el taller a mí me sirven para tratar, por ejemplo, la puesta en
marcha o la preproducción de los proyectos productivos y el trato con los
compañeros en el territorio también. Yo noto que hay cosas que se fueron
charlando en el taller que a mí me quedan como material para seguir trabajando
en el territorio con los proyectos o con cualquier otra cuestión que surja.
Cari: A mí en relación a este proceso de aprendizaje lo que más me gustó fue
la construcción colectiva que se fue dando, porque si bien el pelado tiene toda
la legitimidad para ser escuchado por nosotros y aprender a través de su relato,
eso no pasó acá, siempre fue el poder construir los conceptos en base a la
realidad cotidiana, y ese espacio se pudo encontrar acá, el poder pensar con un
otro y me parece bastante valioso poder darnos la oportunidad de ejercitar el
pensamiento y que ese pensamiento se vaya volviendo más complejo y poder llegar
a un pensamiento crítico.
Coincido con el Chango en que tendríamos que darnos
otra oportunidad, pasar a otro nivel, acerca de cómo aplicarlo de forma
concreta en nuestra realidad. A mí me pasa - y lo he puesto en el trabajo - que
hay cosas que no sé cómo hacerlas. Puedo visualizar cuáles son las
problemáticas que venimos sufriendo y venimos viviendo. Eso está buenísimo. Poder
ampliar la mirada, detectar cuáles son los enemigos, contra qué luchamos. Pero
no sé cómo hacerlo. Darnos la oportunidad de procesar todos estos conceptos, tomarnos
un tiempo y después seguir indagando sobre la teoría pero ya desde la realidad
de cada territorio, teniendo una guía. Ya está planteado un informe territorial,
una mirada política sobre lo que vivimos en cada lugar, pero no para esperar
órdenes del tipo de “en Varela pasa tal cosa y tenés que hacer tal y tal otra”,
pero sí que nos ayudemos a aclarar esas actividades, a cómo proyectar, a cómo
mantenerlas durante el tiempo, a poder visualizar objetivos y ser un poco más
ambiciosos y ambiciosas para poder salir de dar respuestas a lo cotidiano y
permitirnos darnos el tiempo para poder pensar un poquito más allá. Es
importante que le podamos dar continuidad para abordar lo más práctico de los
conceptos que estuvimos aprendiendo. Es un poco lo que dice Carina. Para
completar la idea, diría que hemos avanzado bastante durante los últimos
tiempos en algunos debates sobre las políticas territoriales, esas
diferenciaciones entre las organizaciones sociales y las políticas es un marco general
acerca de hacia dónde tenemos que orientar las políticas territoriales. El
riesgo de caer en lo asistencial es el primer gran debate, pero sobre las demás
políticas estamos casi en cero.
Chiqui: Yo quisiera aportar algo más respecto a los disparadores que Roberto deja
picando en el área, porque me siento profundamente identificado con el ideario
que despliega ese texto liminar de la OLP resistir y luchar que se llama Prisioneros
de esta Democracia, pero el bagaje de este cuadro forjado en una ofensiva
popular bajo la vigencia de un proyecto revolucionario en el Tercer Mundo y en Nuestra
América como en nuestro país no alcanza para producir una traducción a la
práctica cotidiana de cara a un tejido social tan devastado a una humanidad tan
demolida en los territorios, y el deseo se pelea cotidianamente con lo posible.
Hay un compañero en nuestro Secretariado, el gran actor y dramaturgo Norman
Briski, que decía - y lo viene sosteniendo en nuestras últimas reuniones - “carajo,
el horizonte hoy no tiene nombre”. Y esto me parece que es una idea fuerza
sobre la cual hay que dar vuelta porque habría que indagar si están dadas las
condiciones para que el horizonte tenga nombre, dado que la utopía no ha
implosionado solamente en nuestra latitud sino en el mundo también, con el
derrumbe del socialismo real y con la ausencia de un nodo de articulación de
políticas profundamente transformadoras en todo el mundo.
En todo caso, la Era de la Modernidad, que fue en la
que nos forjamos las y los compañeros mayores que participamos en esta
organización, fue también la era de los grandes relatos y esta es la era de las
grandes fragmentaciones y de la ausencia de un relato unificador. Por eso
caemos en el lugar común de que el horizonte aún no tiene nombre, y quizá está
bien que nos desvele, no sé si necesariamente que nos angustie. Lxs
revolucionarixs de la década del 60 y el 70 teníamos - o creíamos tener - un
horizonte claro, pero hoy surfeamos sobre un presente caótico y más que nunca
cobran vigencia aquellas estrofas del poeta español Antonio Machado, “caminante
no hay camino, se hace camino al andar”. Hay demasiadas organizaciones. En
todas las organizaciones es la era de las coaliciones, no hay identidades puras
en el mundo ni en el país, ni hablar en la partidocracia. Cada fuerza política
está hecha de peronistas, radicales comunistas, y no podría ocurrir de otro
modo en las organizaciones sociales de base. También la nuestra es una
confluencia de tradiciones que hasta ahora están coexistiendo con este respeto
mutuo, pero también reclaman unidad en la diversidad. Hay muchas OLPs Resistir
y Luchar en la OLP Resistir y Luchar. Hay distritos especializados en marchar a
la Avenida 9 de Julio, hay distritos especializados en ocuparse de las niñeces
y de género, hay distritos especializados en solidarizarse con lo cultural, hay
distritos que tienen más experiencia en la autodefensa, hay distritos que son
absolutamente reivindicativistas y no participan de las reuniones de formación…
Ese es el enorme bagaje con el que tenemos que lidiar los y las compañeras que
estamos orientando de momento esta organización. La necesidad de terminar el
año, en la medida de las posibilidades, con un cierto cupo de género, y
terminar el próximo con una conducción de carácter federal. No tenemos
objetivos menores, y estamos dejando todo para conseguirlos. Pero el presente demuestra
que no hay otra alternativa que la unidad en la diversidad y el coexistir con
esos valores que se han puesto de manifiesto en esta devolución y que no me parecen
menores. “Gracias por la ternura” acaba de decir un compañero, otra compañera
acaba de reivindicar la empatía que se construyó aquí, el respeto, la paciencia
frente al disenso, y me parece que son valores para que podamos esperar sin
desesperar, aportando cotidianamente al próximo auge de masas. Porque es en
esa circunstancia en la que “se alinean los patitos”. Es muy difícil, hasta que
se produce una nueva ofensiva táctica que le moja la oreja al enemigo, que ese
horizonte que nuestro compañero Briski reclama vuelva a tener nombre, y sobre
esto yo creo que hay que ejercitar una virtud que no abunda, que es la
paciencia revolucionaria, una paciencia no pasiva, una paciencia creativa, una
paciencia activa pero que no se desespera ante lo que ignoramos y que lo
afronta con la humildad del aprendizaje permanente que se ha demostrado en este
ciclo, en este ámbito donde todos aprendimos y algunos enseñaron. Esto
quería decir a partir de lo último que escuché por parte de Carina.
Karen: Yo al principio no sabía por qué me convocaron para ser parte de esta
formación. Primero pensé que era porque no había otra persona que tal vez se
interesara por esto, y después pensé que también era porque me vieron algo y
querían que formara parte de esto. La verdad, todavía no lo sé. Siendo joven,
teniendo 23 años, me encantó formar parte de esto, creo que estuve en todas las
convocatorias y, si bien hay muchas personas que tal vez no pudieron por
distintas razones, yo sí pude. Pero porque también acepté participar de esto,
porque si bien a mí me dieron la oportunidad, estaría bueno que lxs que puedan lo
puedan experimentar. Pero también creo que uno tiene que tener esa empatía que
se puso de manifiesto, porque a veces una no lo hace porque no le importa, o
capaz que Cari les dijo que pueden formar parte de esto, pero no sé si les
gusta esto, no tengo idea. Sin embargo, por mi parte me llevo muchas cosas
importantísimas, y quería agradecerles a ustedes por todo esto.
Chiqui: Adelantando algo a lo que
seguramente Roberto tiene previsto referirse, le diría a Karen que, para bien o
para mal, en el Secretariado de la organización en algún momento - dicho esto
para salirle al cruce de que en algún momento ignorabas porqué te había tocado
en suerte participar de esto, y decís bien cuando expresás “probablemente algo
me vieron” - hicimos un recuento de compañeras y compañeros a los que le
veíamos un potencial significativo como para asumir nuevas tareas a partir de la
percepción de que tenemos un vértice reducido, escaso, pero que intenta trazar
un cierto norte. Y la realidad viene demostrando, ante las incontables tareas que
demanda la vida militante, que muchos y muchas nos hemos tenido que convertir
en mujeres y hombres orquesta, tratando de darle respuesta a contrarreloj a
incontables desafíos, entonces ha venido siendo una preocupación, un desvelo
para nosotros, pegar un volantazo para favorecer la emergencia de nuevxs
referentes a quienes compartirle algunas
responsabilidades a fin de ayudar a que la organización crezca, a que experimente ciertas promociones.
Y algo de eso ha tenido que ver con la convocatoria de las y los presentes.
Entonces, deberíamos asumir la autocrítica acerca de
que, dejándonos llevar por esa primera percepción respecto de las compañeras y
los compañeros a quienes veíamos cotidianamente un potencial para asumir
mayores responsabilidades, cometimos el desliz de que no hayan participado en
este ciclo de charlas todas y todos nuestros referentes territoriales, que
acaso debieron haber sido lxs principales destinatarios de este esfuerzo. Tenemos
previsto corregir eso, pero no nos arrepentimos de que ustedes hayan sido los
convocados a esta primera experiencia piloto de la cual a quienes participamos
de su organización o quien la tuvo a su cargo como Roberto nos quedan lecciones
invalorables para corregir el rumbo y producir nuevos encuentros.
Roberto: Compañeras, compañeros, estoy preso de mis propias palabras: Siempre
he planteado que estas reuniones durarían de 10 a 12, y deben durar de 10 a 12,
a menos que haya una situación realmente excepcional que justifique lo
contrario. Entonces voy a tratar de resumir en unos pocos minutos lo que más o
menos pensaba respecto a la síntesis final.
Lo primero es lo que termina de decir Chiqui, una
autocrítica referida a la convocatoria. No me refiero a la pregunta que se
hacía Karen. Creo que a la pregunta que se hacía Karen la respondió ella misma
cuando dijo que es joven, que tiene 23 años, que aprendió y está satisfecha con
los resultados. Como modelo de formación de los compañeros, si aspiramos a algo
seguramente ha sido a mucho menos, de modo tal que no hace falta explicar mucho
más al respecto.
En todo caso, hay otro problema. Seguramente hay más
de una Karen que no pudo participar. Ese es el problema, y tenemos que
encontrar una forma de resolverlo. Las razones que nos motivaron son las que
señaló Chiqui. La urgencia, los apuros para formar una nueva camada de
compañeras y compañeros hizo que no esperáramos una consulta a las estructuras.
Me parece correcto hacer una autocrítica de nuestra parte, y además buscar una
reparación, que es la idea de un nuevo taller que habrá que trabajar con los
responsables territoriales de modo que sean ellos los que armen la propuesta de
lxs compañerxs que van a participar.
Me parece importante que lo hagamos a la brevedad. Esto
no incluye necesariamente lo que plantearon por ahí Karen y el Chango acerca de
una capacitación, formación y debate específico, eso es otra discusión para
pegar saltos en la aplicación concreta de algunas ideas otra cosa que puede
estar incluida en el encuentro pero que requiere o demanda respuestas
específicas que se irán construyendo con el paso del tiempo, pero con la idea
de que cada compañero de la organización lleva en sí mismo la totalidad de la
estructura. Entonces todo lo que cada compañero diga tiene que valer como un
aporte al conjunto y debe ser parte de la elaboración del conjunto. Esa es la
tarea que tenemos que hacer respecto a la preparación y discusión sobre temas
específicos. Habrá que decidir en el Secretariado de qué modo participa el
conjunto en ese futuro taller, habrá que decidir cómo lo hacemos y qué
correcciones introducimos al plan de formación que oportunamente concebimos y
que la reunión de hoy tuvo como destino contestar o hacer una devolución.
Al segundo tema también lo señaló Chiqui haciendo
referencia a la participación de las distintas zonas. En cada enclave hay temas
que son importantísimos para la pelea reivindicativa y a los cuales debemos
gran parte de la conquista - por ponerle un nombre - o defensa de derechos que
hemos mantenido. Me parece que eso es un tema que también tenemos que atender.
Tiene que ver con la cantidad y calidad de los participantes en este taller,
con la cantidad y calidad de nuestras movilizaciones, con la cantidad y calidad
que le exigimos a la política. Nada de esto está totalmente definido, todo está
en debate, y espero que el tiempo nos vaya dando respuestas progresivas para
cada uno de estos temas.
Creo que, además, acá hay un temita que aparece de
costado, y es el tema comunicacional. No sé exactamente cómo se construye un
sistema comunicacional. Por ahora tenemos nuestra plataforma de NOTICIAS, un
acercamiento a esta idea. Pero nuestro objetivo tiene que ir más allá todavía,
de la mano de cada estructura territorial. Cuando digo estructura territorial
me refiero al municipio o a la construcción de la comuna. Esta debería gozar de
su propio sistema comunicacional, articulado a nivel general. Así
encontraríamos un proceso de homogeneización, si no corremos el riesgo de que
alguna parte que se especializa en un tema y que prácticamente se declare
autónoma del resto, no en términos organizativos sino en términos prácticos,
entonces hace su política y mira la del resto. Eso conlleva un riesgo, porque el día de mañana se
va a generar un problema entre quienes hacen una cosa y quienes hacen otra.
Para evitarlo tenemos que generar un sistema de comunicación que se sienta del
conjunto y eso no lo tenemos. El NOTICIAS es una aproximación, pero hay que
profundizarlo más, ver cómo se construye desde abajo hacia arriba, y ese desde
abajo hacia arriba debe ser respetuoso de lo que nosotros definimos o tratamos
de construir en las estructuras territoriales sobre la base municipal como una
forma de construcción autónoma y cada una de esas estructuras debería tener un
sistema articulado con el resto, pero un sistema propio, que tenga autonomía,
que pueda volcar sus necesidades, volcar sus propuestas, volcar sus ideas. También
hay que hacerlo respetando los tiempos, para que no sea una anarquía
inconducente, pero hace falta que empecemos a recorrer ese camino y este es un
poco el tema que yo quería dejar planteado como parte de la autocrítica que
merece este taller.
Territorios con mucho peso demográfico prácticamente
no han participado. Tendrán sus razones. Eso tenemos que remediarlo. La vía que
planteo como punto de reparación de esto es un sistema intercomunicado entre
nosotros de abajo hacia arriba, en el cual esas autonomías planteen su
política, pero entren en contacto con las otras para que evitemos choques. Esto
tampoco va a ser fácil, pero tenemos que irlo haciendo.
Un tercer aspecto es que habrá que elaborar una
síntesis de todo esto hasta llegar al Secretariado, para que se pueda proyectar
un nuevo taller donde se pueda sacar también ahí conclusiones sobre lo que dije
antes, del propio plan de evaluación o informe de las zonas de un modo
permanente, manteniendo así actualizada la información.
Ya señalamos las coincidencias, divergencias o
problemas de varias de las zonas, pero son muy distintas. Una pasa por la
construcción de arena, otra por la construcción de un edificio, y la
participación de Ignacio que con toda legitimidad se pregunta dónde estoy
parado. Son distintas cosas, habrá que encontrar la vuelta para que lo podamos
ir resolviendo.
Y el último punto es que elaboremos esto
sintéticamente, lo informemos al conjunto de los compañeros que participaron,
que la síntesis de lo que se vino haciendo la elevemos al Secretariado, para
que ahí se decida cómo seguir con la propuesta de un nuevo taller, y el
desarrollo de los sistemas comunicacionales de todas las zonas.
Otro tema es la distancia existente entre las ideas y
la realidad ¿qué hacemos con eso? Tenemos que planificar. Tenemos esta realidad
externa con sus complejidades, sus poderes, sus contradicciones, sus manejos, y
tenemos esta otra realidad. Tenemos que operar sobre aquella realidad, pero es
muy grande la distancia, es gigantesca. Entonces cuando las queremos poner a la
par ocurre que la nuestra no tiene fuerza para influir en la otra, o
prácticamente muy poquita. Y ahí volvemos al tema que he planteado varias
veces: Yo creo que este taller sirvió para fundamentar que, a ese espacio, esa
distancia, hay que transformarla en planificación, para que digamos que
queremos avanzar más rápidamente y tener una política sindical de seis meses en
tal distrito, porque tenemos tal base y podemos avanzar allí de esa manera. Y,
si se aprueba, pues bien, tener plan de trabajo.
De modo tal que las grandes ideas tienen que
transformarse a través de la planificación. A mí se me ocurre que debería ser
lo que tendríamos que informar al conjunto e informarle al Secretariado para
que el conjunto lo tenga presente, lo aceptará o no lo aceptará, pero que sea
en definitiva la elaboración que dejamos planteada como perspectiva.
En definitiva, esta es más o menos la síntesis que
quería plantear, dentro de los tiempos que tenemos, este no es un problema
formal, el tiempo sirve para que aprendamos a asumir las responsabilidades. Y
lo otro es que quería felicitar a los compañeros por la participación, por su
intervención, por las cosas que se han dicho. Creo que, más allá de los errores,
hemos logrado aproximarnos un poquito al camino que queremos recorrer. Entonces
gracias, gracias, pero gracias de verdad a todas y todos los que participaron.
Un aplauso para nosotrxs y ¡nos vemos en la lucha!
En memoria del Comandante Montonero Roberto Cirilo
Perdía,
cuyo generoso legado de lucha y reflexión
hoy constituye nuestro tesoro más preciado. –